miércoles, 7 de abril de 2010

Maftasan, cap 2


Tras caminar un rato arriva el trió en la plaza principal, quedaban en ella los vestigios del festival anual de la roca.
Mario – Este se fue pero la fiesta no se la perdió.
Joel – Tampoco se perdió a tu hermana.
Mario – Calláte gil te voy a matar.
Acto seguido golpea con algo de fuerza a Joel en el hombro, a lo que Joel responde con otro puñetazo. Así se entrelazan en un enfrentamiento sin otro objeto que la pelea misma.
Anabel – Chicooooos, parecen nenes, cálmense. No crecen más ustedes.
Las palabras de Anabel, para su sorpresa, detienen el combate.
Anabel – ¿Que paso? ¿Crecieron de repente? ¿Tanto los cambio esto?
Joel – No, seguimos siendo los mismos, pero hoy no hay demasiado humor combativo.
Mario – Si, es un día de “capacáida”, como diría mi abuelo.
Anabel – ¿De que?
Mario – Nada nena deja, vamos yendo que no vamos a llegar ni a la segunda a este paso.
Anabel – No te hagas el superadito conmigo eeehh!!! Nena nada.
Mario – Shhhh, camina nena dale, que se te va a enojar la profe y no se va a comer la manzana que le llevaste.
Anabel – SOS UN ESTUPIDO!!!
Inmediatamente, Anabel salió corriendo hacia el sur, por la calle 2, sabia que le quedaban 15 minutos y 5 cuadras para la próxima clase. Tenía tiempo de sobra, pero si se hubiera quedado con los vagos quien sabe si llegaría a tiempo, ella no podía perder así su tiempo. El tiempo en la familia Perales era oro de 14 quilates, eso había aprendido desde pequeña de su padre, Raúl Perales, el autonombrado joyero más importante de Maftasan.
Mario – ¿Y que hacemos? ¿Vamos?
Joel – Hace tiempo que venimos yendo. Hoy amerita
Mario – ¡Perfecto! Vamos a la principal un rato.
Joel – Podríamos pasar por lo de Rubén, a contarle.
Mario – Si, no es mala idea, y esta acá nomas.
Caminando hacia el sur pasaron unas 3 cuadras y doblaron a la izquierda, en plena calle comercial.
Joel – No hay muchos puestos ya, se ve que algunos se tomaron unas vacaciones después del festival.
Mario – Y… les debe haber dejado una buena diferencia. Este año se llenó.
Joel – Cada año se extiende mas, si sigue así va a terminar ocupando toda la 2.
Mario – Hay que ver como la arman en el barrio norte.
Joel – Una feria distinta se va a hacer ahí jejeje.
Mario – Jajajaja, seee. Me imagino los tours.
Joel – A su izquierda un adorable puesto de robo de billeteras, siguiendo en este otro puesto una espectacular variedad de estupefacientes desde drogas duras a blandas para su elección.
Mario – Jajajaja, convenientemente empacadas en bolsitas por gramo.
Joel – Jajajaja.
Tras caminar una cuadra y media se detuvieron frente a una casona estilo colonial color crema con tejados adornados con ornamentas verde ingles. Tras tocar el timbre y esperar unos segundos se escucha una vos salir del portero eléctrico.
Voz – Buen día ¿En que lo puedo ayudar?
Joel – Buen día ¿Se encuentra Rubén?
Voz – ¿Quien lo busca?
Joel – Joel y Mario.
Voz – Un minuto por favor.
Tras poco más de medio minuto la puerta se abre
Voz – Adelante por favor.
Joel – Buen día, Marce.
Mario – Buenas.
Pronunciaban al adentrarse en la vivienda. Al pasar la puerta, se detienen unos minutos a saludar al que les gustaba llamar “mayordomo” de la familia Juárez. Un esbelto hombre ya entrado en años, de tez morena nacido bien al norte del pueblo. Hoy en día vivía en la residencia Juárez. Atravesando el hall principal y subiendo unas escaleras que ocupaban una buena parte de la pared contraria a la entrada, llegaron al pasillo de los cuartos. Tres puertas a cada lado, la última de la izquierda era su destino. Tras golpear dos veces entran en la habitación.
El cuarto de Rubén tenía unos 12 metros cuadrados, estaba junto al despacho de su padre y frente al baño, por lo que no solía despertar a su familia con sus actividades nocturnas. Al otro lado del despacho se encontraba el dormitorio principal, y junto al baño el cuarto de invitados. Luego quedaba el cuarto de servicio, básicamente el cuarto de marce, el cual tenia 2 paredes completamente ocupadas con productos de limpieza, jardinería, mecánica y demás, en otra una cama con su una mesa de noche y en la ultima otra con 2 placares con cerrojo que permanecían cerrados durante la jornada laboral. Entre estos una ventana orientada al norte.
Joel – Buen día rubia
Rubén – Hola pareja de homosexuales.
Mario – Deja de mirarte al espejo para decir eso.
Rubén – Cerrá la boca, te morís de ganas de tener esta facha, petiso horrible
Mario – Seré petiso pero te deformo la jeta a piñas y después vemos quien es el horrible.
Joel – Ya, ya, no sean histéricas.
Rubén – ¿Y que pasó? ¿Qué vinieron a buscar tan temprano?
Joel – Se fue Fernando hace un rato.
Rubén – ¿Ya se fue? Pensé que se iba a quedar unas semanas mas, se ve que no aguantó más.
Mario – Le toco una bastante jodida, no cualquiera se la banca.
Joel – Si pero no se si eso fue lo que lo hizo irse.
Mario – ¿Por?
Joel – Es cierto que no es fácil vivir sin padres pero es un tema que el ya tenia, podríamos decir, superado dentro de todo. De hecho es bastante raro que hable de su familia…. Pero fue casi de lo que mas nos hablo cuando se fue.
Mario – ¿Vos decís? Para mí que simplemente le preocupaba su vieja y estaba triste porque dejaba todo atrás, te guste o no sus raíces son de acá, mas allá de sus padres.
Joel – No se, nunca escuche a Fernando hablar de lo que le preocupa sin que le tengas que preguntar quince veces. Y aun así lo más probable es que te hablara de algo relacionado con el tema a lo sumo.
Rubén – Dieciséis años y siguen igual que cuando eran unos purretes. Uno dice estupideces y el otro las usa para concluir una certeza.
Joel – Entonces se fue por otra cosa decís.
Rubén – Exacto, se canso de ver como el pueblo se pierde en la corrupción de 5 imbéciles mientras 5000 los sustentan por 4 pesos la hora.
Mario – No sabía que Fernando era economista.
Rubén – No hace falta ser economista, de hecho un economista no podría entender como sigue vivo este pueblo. Hay que conocer a la gente que hace que el pueblo se mueva para entender, pero eso no es algo fácil justamente ni algo que todos puedan saber sin convertirse en un asesino en serie o un loco deambulando por la calle.
Mario – Heavy.
Joel – Y supongo que vos conocerás a esa gente y entenderás como funciona como para explicárnoslo en pocas palabras.
Rubén – Jajajaja no es tan simple. Los poco que pude llegar a averiguar fue gracias a Fernando, creo que es uno de los poco que llego a conocer en detalle las movidas del pueblo. Pero también sabía que no podía publicar lo que aprendió, decía que el pueblo desaparecería, y acá había cierta producción que no se podía perder.
Mario – ¿Producción? Acá lo único que se produce son muebles y cosas metalúrgicas.
Rubén – Cosas metalúrgicas, tan sabio como siempre.
Mario – Cerrá el orto, estoy abreviando.
Rubén – Seguro, seguro.
Joel – No creo que estuvieras hablando de algún producto de las fábricas del norte, no se fabrica nada que no exista en ningún otro lado. Y en el sur no se produce nada.
Rubén – Casi, nunca supe bien de que me estaba hablando ni pude hacer que me lo explique en detalle. Pero asumo que se refiriera a algo más que la producción material que tiene el pueblo.
Mario – Osea que producimos cosas inmateriales ahora, fabrica de fantasmas tenemos también.
Joel – No seas gil.
Rubén – No seas gil.
Mario – Cierren el orto, ustedes están diciendo giladas, no es mi culpa.
Rubén – Pero es raro, algo que se produzca acá sin que nos demos cuenta.
Joel – La posibilidad existe, ninguno sabe lo que pasa en todas las casas del pueblo. Se habla mucho pero puertas adentro cada familia tiene sus costumbres.
Mario – ¿Vos decís que alguna familia puede estar dedicando su tiempo libre a producir algo?
Joel – No seria totalmente imposible, la gente tiene pasatiempos. Algunos pasatiempos implican producir algo, aunque sea ir a hacer volar un barrilete primero tenés que tener el barrilete y el hilo.
Mario – Pero no creo que algo así haya hecho que Fernando decida irse.
Rubén – Algo como un barrilete no, pero no sabemos si todos los pasatiempos de la gente del pueblo son tan inofensivos, o si afectan a tan poca gente. Porque para volar un barrilete mas allá del que lo vuela y a lo sumo una persona mas que mire no hay nadie mas implicado.
Joel – Pero si hubiera un pasatiempo que implique a mucha gente podría producirse algo de cierta importancia.
Rubén – Partiendo de una base no comercial, digamos, fuera del circuito normal de producción monetaria.
Mario – Son todos economistas ahora, el año pasado eran todos políticos, el anterior eran todos comerciantes. Así cuando lleguemos a los 21 vamos a tener 7 profesiones cada uno.
Joel – Pero todos las mismas 7. Y si hacemos todos las mismas 7 se nos va a complicar.
Mario – ¿Por qué?
Joel – Porque nos comemos el negocio unos a otros.
Rubén – Ahora sos economista vos también perece.
Joel – Y… si es la que va ahora, mejor subirse.
Rubén – Todo es tan simple en tu mundo.
Joel – No me la complico al pedo.
Mario – Peleas de cama acá no chicas.
Rubén – ¿Te pusiste celosa?
Joel – No se peleen por mi, chicas.
Rubén – Quien se va a pelear por vos.
Joel – Todas las putitas del pueblo.
Rubén – Si claro, todas las que andan deambulando por la calle, eso es lo mas cercano a levantarte una mina que podes tener vos.
Joel – Cerrá el orto.

domingo, 11 de octubre de 2009

Maftasan, cap 1




Se termina el sueño, es hora de despertar, ya son las 7. Joel despierta comenzando su usual sudoración, el dolor comienza en la base de su cráneo. Desciende a la base de la columna vertebral como un tranvía de agujas y ardiente carbón, lanzando pequeñas puntadas por cada costilla que rebasa, convergiendo en el esternón, 24 dagas en el pecho en 60 minutos. Los órganos se estremecen como si tuvieran turno. Entre pequeñas convulsiones, algo de secreciones, se pasa la hora habitual. De un segundo a otro llegaron las 8 de la mañana. Todo vuelve a la acostumbrada calma del pueblo de Maftasan.
El panadero, quien solía despertar aun antes de las 7, abría su tienda a los primeros transeúntes, a los callejeros. Aquellos hombres que han perdido la fuerza necesaria para sobrellevar una tortura diaria. Dedicados solamente a deambular balbuceando silabas en lenguas muertas para el mundo, recibiendo alimentos de algún que otro piadoso conocido de la antigua escuela, que enuncia seguidamente: “Es una lastima que Jorge se haya dejado llevar por una hora diaria, a una vida de negar la realidad así... Se olvida que sin esa hora el sol deja de salir en un par de días, y después fue.... todo”.
Desde la ventana de Joel se divisa medio poblado y cuarta parte aun permanecía en la sombra. Sentado en su cama observa por su ventana en dirección noreste, mientras la luz del amanecer va alcanzando lentamente su ventana. Nunca la recibirá en su rostro, no en su cama al menos, tan solo un rincón es iluminado diariamente. Cuando se ilumina la cruz de la iglesia boriana Joel deja su habitación, una media hora después de terminado el rito.
Al reunirse con su familia para desayunar, su madre en tono de preocupación se dirige a Joel.
Dora - Ay nene ¿Porque tardas tanto en bajar a la mesa? Las tostadas ya están casi frías, y tu hermano ya se fue a su entrenamiento. Que suerte que le haya tocado el turno tarde. Si tuviera que ir de noche posiblemente terminaría como todos esos locos que andan por la calle todos sucios. ¿Vos no será por eso que tardas no? Mira que no voy a permitir que ningún hijo mío termine así.
Joel - Tranquila má, me quedo descansando, sabes que me cansa un poco esto de despertarme sudando y con dolores.
Dora - Si nene ya se, vos no te preocupes come tranquilo y después salí para el colegio que vas a llegar tarde.
Joel sabia que el tono de preocupación de su madre no era nada para alarmarse, casi siempre hablaba así, en especial con sus familia y amigos. Seria su forma de demostrar su afecto hacia su gente querida, pensaba el. Su padre Javier, por otro lado, todas las mañanas se embutía en su diario y su café hasta las 9:30 cuando salía corriendo a trabajar mascullando quejidos sobre como siempre se le hacia tarde. “¿Porque no me dijiste que ya era tarde Dorita?" No puedo estar corriendo así todos los días.” Decía, aunque Dora, que conocía el funcionamiento matutino de su marido, ya contaba con los relojes apropiadamente adelantados 10 minutos. Ella no podía permitir que su marido llegara tarde a trabajar por su propia pasión por las noticias, o eso pensaba. Así salía por la puerta a los tumbos poniéndose el saco seguido por Joel que a esa hora saldría hacia el colegio tras pasar a buscar a su vecino Mario, quien se encontraba hoy esperándolo en la puerta de su casa. Algo poco común.
Mario - Vamos rápido y silbando bajo. Pasó algo, apúrate dale.
Joel sin cuestionar las palabras de Mario se despide de su padre y salió a la carrera de su compañero.
Joel - ¿Que paso?
Mario - Es Fernando, dice que deja el pueblo.
Joel - ¿Como? ¿No entiende ese pibe? De esto no se escapa.
Mario - Si bueno, pero no todos lo aceptan tan fácil Joel.
Joel - Se… Además con los padres que le tocaron no es una gran sorpresa.
Mario - Supongo que eso es otra cosa de lo que no se escapa
Joel - ¿Eso que?
Mario - La herencia familiar, el linaje
Joel - ¿Ósea que vas a ser diariero vos? ¿O trabajar en un salón de belleza? Jajajaja
Mario - No seas bobo, aunque no seria de sorprenderse que termine haciéndome cargo del puesto de diarios, ya algunas veces hice el recorrido de entrega de las 8:20, cuando el viejo estaba enfermo.
Joel - Cierto, entonces supongo que terminare siendo carpintero como mi viejo.
Mario - Y… cierta facilidad tenés para esas cosas.
Joel - Se, che ahí esta, mira ya tiene la mochila puesta. ¡¡¡FERNANDO!!!
Fernando, siempre fue alto, dicen que pego el estirón porque la vida se lo requería. Con su padre fugado del pueblo y su madre deambulando por las calles, había aprendido a mantenerse por sus propios medios desde pequeño. Por eso no asombraba demasiado a nadie que se fuera, en este pueblo nunca había conocido más que el estudio y el trabajo. Habiendo cumplido recientemente sus 18 años decidió que ya había tenido suficiente de este pueblo y su gente. Con ese humor lleno de un optimismo enfermante, claro que este pensamiento se lo guardaba. En el pueblo se sabía que se iba a buscar a su padre.
Fernando - EY!!! Pensé que no iban a venir a decirme chau.
Mario - Y vos también mira la hora que elegís, gilastrun.
Fernando – Siempre es mejor viajar de día, para ver el paisaje.
Joel – Si bueno, para eso o para llegar de noche, sabiendo que te vas a despertar a las 8 mejor dormirte temprano vayas donde vayas.
Fernando – ¡JE! Por eso siempre me caíste bien pibe, sos de los pocos que me hablan con los pies en la tierra, en vez de desearme un buen viaje.
Mario – Vos sos otro de esos pocos, cada vez quedamos menos acá.
Fernando – Supongo, pero me imagino que no se sorprenderán con esto muchachos. Más sorprendente seria que me quede acá. No tengo casi nada en este pueblo, dolor nada más, además dicen que estas cosas se heredan.
Joel – Si, la verdad es que apostamos a que edad te ibas. Perdí por un año.
Fernando – Jajajaja!! Y bueno querido me hubieras dicho y compartíamos ganancias, no me hubiera venido mal para el viaje.
Mario – No te va a hacer falta, siempre te las arreglaste.
Fernando – Con amigos es fácil arreglarse. Ahí afuera veremos que pasa, lo único seguro es que no voy a volver a pisar este lugar.
Mario – Anda tranquilo, nosotros te cuidamos el rancho por si las dudas.
Fernando – Hmpf! Se los dejo a su cargo, también a la vieja. No les puedo pedir que la cuiden porque es incuidable, pero si le dan un pan de vez en cuando se los agradezco.
Joel – No te preocupes, nos encargamos.
Fernando – Adiós entonces, mejor partir rápido, si me quedo mucho voy a escuchar las habladurías del pueblo, y ya saben que pienso de eso. Chau
Mario – Chau
Joel – Chau
Tras abrasarse con ambos Fernando dio media vuelta y empezó a caminar hacia la puerta. Los chicos se quedaron mirando un rato, como le abrían la puerta y desaparecía cuando la cerraban. A los 10 minutos ellos seguían ahí parados en silencio, simplemente mirando la puerta, cuando corriendo llega una chica pelirroja de estatura media y unas cuantas pecas en la cara. Una compañera de curso de los chicos, también amiga de Fernando.
Anabel – ¿Donde esta?
Joel – Ya se fue, te lo perdiste.
Mario – Hubieras venido en bicicleta, si vivís en la otra punta del pueblo era seguro que corriendo no ibas a llegar.
Anabel – Podrían haberlo retenido un rato ustedes. ¿O pensaron que no iba avenir?
Joel – Que raro que no te haya esperado, ahora que me decís ni siquiera te nombro, estábamos con la cabeza en otro lado supongo.
Anabel – ¡¡¡QUE MALOS QUE SON!!!! Yo me vengo corriendo para decirle chau y ni siquiera se acuerdan de mí.
Joel – Disculpa corazón, sabes que no te lo hicimos a propósito.
Anabel – Si ya se. Igual podrían haber sido considerados.
Joel – Supongo. Vamos yendo que se nos hizo tarde.
Mario – La profesora sabia, ella me aviso. Supongo que asumiría que no iríamos a la primer hora.
Joel – ¿Ella te aviso? Pensé que te habría dicho el.
Mario – No, ella me dijo, me llamo a casa hoy a la mañana.
Anabel – A mi también me llamo ella. ¿Como sabia antes que nosotros?
Mario – Ella siempre lo quiso como un hijo a Fer. Supongo que querría que alguien fuera a despedirlo.
Ninguna casa pasaba los tres pisos, y eran pocos los aventurados que construían tan alto. Entre los edificios enanos iban caminando los tres, como tantas veces lo habían echo en sus escasos 16 años. Pero hoy no se escuchaba salir de ellos al habitual escandalete sobre el que los mercaderes acostumbraban comentar a eso de las nueve y media. Hoy no solo se habían retrasado sino que caminaban por la vereda manteniendo una conversación de poco volumen, pocas alteraciones en el tono, ninguna emoción desbordada en palabras.
Simplemente decían lo mínimo necesario que, ellos sabían, evitaba habladurías en el pueblo respecto de ellos. Ya bastante tenían con la huida de Fernando como para tirar mas leña al fuego, sino comenzarían con que ellos lo habían echado, que ellos habían planeado cosas oscuras con el y estas requerían que uno de ellos deje el pueblo, que ellos si irían yendo como el otro uno tras otro, etc. En el pueblo, toda acción publica era comentada en privado, si bien ya la población era considerable y creciendo por año, la circulación de las noticias verbales era mas veloz que las emitidas por radio o publicadas en el diario.

martes, 26 de mayo de 2009

Producciones




Cuando el sol que no brilla asoma, se encuentran refugios de penumbra ficticia. Entre trazos mal pintados y espejismos de grandeza insospechada, cinemas que muestran lo que nos falta. Talvez para alentar la esperanza de que es posible, de que es alcanzable. El cómo sé vera, se planeara talvez y de ser levado a cabo sé reinventara sobre la marcha para adaptarse a las reglas de la realidad. De no ser llevado a cabo talvez se conserve como saber, material a ser discutido. Una vez tratado en sociedad tiene una segunda chance de convertirse en real, esta vez con un terreno más amplio y una población más diversa.
En cualquier caso se convierte en terreno de producción. Una vez definido como tal, se debe explorar su espesura, averiguar para que producción es apto ese terreno y comenzar a concebir las practicas a llevarse a cabo. También se estudia donde esta situado y que efectos tendrá en los procesos aquí efectuados la relación con aquellos que lo rodea, provee y consume.
Si bien el sol oscuro es un modo de crear acción y saber, también en el discurso social naden terrenos y planes de acción ajenos a los nacidos así. Estos naces circundantes a los anteriores y no reconocen dueño real. Ahora el estudio se realiza de otra forma, se comienza por ver que terreno puede ser poblado por los productos de los procesos que le rodean. Engendrando a partir de ellos una nueva producción medianamente ajena a los procesos adyacentes.
Toda producción sea de donde sea que provenga debe concebir además del producto generado su definición en el mundo, la cual chocara con las definiciones que encuentre en todos los territorios que pueda influir con su producción y producto. Así Será pactado entre el productor y el consumidor, el nombre y características del producto como también en parte de la producción del mismo.
Así me atrevo a decir que uno solo puede llegar a producir solo la mitad o poco más de lo que sea. Soñar con concebir cada aspecto de lo producido, creo, es una falacia. Lo que puede ser posible en cierto grado es analizar que secciones de la llanura producida serán pobladas por lo ajeno al productor.
Analizando este ultimo punto se puede hacer un trabajo meticuloso en este sector e intentar orientar / llevar al consumidor que puebla. Esto conlleva un riesgo secundario, el que una vez encaminado el pueblo, este encuentre en ese camino la vía hacia otro prado. Así sea llevado o no e trabajo sobre la mente del consumista, es en esta donde se encuentra la única chance real del producto de escapar al control productor, de convertirse en producción, de negar toda definición que sobre el se haya impuesto y ser abdusido/subsumido por una nueva maquina y de recorrer campos nuevos y reproducir alguna mutación de sus efectos y cualidades en sus planicies, fauna y/o flora

viernes, 2 de enero de 2009

Economicon



Marx, En la facultad mas “reconocida” de los paises del sur americano se habla de el. Se dice de sus teorias de la fabrica, de las condiciones materiales, del obrero de la gran empresa, la maquina, el plusvalor, capital vivo y muerto, el salario con su triple funcion. Vamos a explorar algo este tema desde una perspectiva no muy formada aun, no a leido grandes textos, o por lo menos no realmente, no produjo mucho q digamos, apenas algunos parrafos, apenas algunas capturas, 4 o 5 fantasmitas, oceanos de nada y paredes azules escritas con jugo de limon.
El hombre “produce”, buen comienzo, el ser humano toma 4 elementos pequeños y los ata entre si cosiendo sus partes para formar la herramienta. Con esta herramienta corta, tuerce y masacra los elementos no vivos. Con el crecimiento en la variedad de herramientas el hombre se reproduce con mayor comodidad, sin embargo estas herramientas acarrean consigo un cancer. Esta enfermedad se mantiene latente, y mientras nadie habra la boca y nada se sepa de las capacidades de las herramientas, de sus cualidades y demas enunciados, la vida continua tranquila para el hombre.
En el momento en el q se comienza a hablar sobre estas herramientas y sus capacidades y cualidades, tambien se comienza a hablar de su dueño. Según El caballero Marx resumido por la Facultad de Buenos Aires, existen tres tipos de propiedad, la de la comunidad, la clasica, y la moderna. La primera es de la masa humana q en su escaso numero aun no enuncia demasiado sobre las herramientas, y ningun ser reclama poder sobre la misma por sobre otro ser, esa herramienta parece un medio de vida, y la aldea sabe q ellos no son uno, q son la masa q vive solo en su multiple territorio humano productivo. El cuerpo aldea caza, cultiva, se alimenta, defeca, respira, crece, y lucha. Sabe q sobrevivira si las heramientas generadas por su capacidad productiva son suyas, pero de nadie mas, nigun componente puede reclamar propiedad sobre las herramientas de la aldea.
La segunda se situo en la epoca griega, en la q las herramientas ya tienen dueños q no solo hablan de sus herramientas, tambien saben sobre ellas, saben muchas cosas. Saben desde sus utilidades hasta q manos deben tocar. Sin embargo en esta epoca la propiedad es demasiado grande ya q según cuentan los libros esta sociedad antigua en la q saberes se generaban desde el primer rayo de sol hasta el ultimo rayo de luna poseian una herramienta mas funcional q la echa para cortar o agujerear, la herramienta viva. La herramienta viva podriamos decir es una forma de vida relativamente parecida a su dueña, la cual es mantenida viva por las acciones de la parte dueña mientras esta continue siendo funcional para los deseos de dicha parte. El esclavo vive trabajando, su herramientalidad se dicta en grandes palabras q parecen tener el peso de mil lanzas sobre la nariz del afectado.
La tercera se da cuando la herramienta viva comienza a enunciar, esta habla de su heramientalidad y a traves de los años comienza a enunciar en el mismo espacio q la parte dueña enuncia. Por leves intervalos la herramienta viva pacta con la parte dueña una recompeza material a cambio de su funcion herramiental. Con esta recompenza material la herramienta ahorra, compra, se reproduce, y crea espacios en su tiempo en los q no deba pertenecer a ningun dueño. Pero entre todos los enunciados q la herramienta, como el dueño, han generado los saberes sigen pesando lo mismo, y talves aun mas. El hombre a aprendido, el hombre posee y ninguna excusa puede anteponerse a la ley de la propiedad. No importa q puedas hablar, gritar o patalear, mientras seas mio, haces lo q yo diga.. La herramienta ya posee, y con el tiempo comienza a acumular poseciones, pero cuenta con saberes distintos a los q requiere ser dueño. Un nuevo dueño nace, y habiendo este aprendido en sus infancia de las palabras de su padre q la acumulacion se logra con el trabajo, esta comprende q para acumular mas propiedades, debe acumular mas espacios productivos. Mientras la antigua dueña solo se preocupa por acumular pocos espacios muy productivos, extensos, pero con su productividad limitada a lo establecido por el protocolo, la nueva propietaria comienza de a poco, no puede controlar extensos territorios productivos, por lo tanto solo puede acceder a la propiedad “corporativa”, esta es la segunda propiedad q entra en la tercer categoria de propiedad. En pequeñas edificaciones un dueño posee un numero de herramientas muertas, y este sabe q las herramientas vivas si bien generan por si mismas venden su fuerza productiva por una compensacion material. El nuevo dueño ya posee las herramientas muertas y por determinado tiempo las herramientas vivas para operar las muertas, a cambio de la compensacion monetaria, el dueño compra tambien la propiedad absoluta e irrefutable sobre lo producido, como siempre han hecho los dueños de sus herramientas.
Estas tres propiedades contemplan cuatro momentos muy distintos de los estadios de los enunciados, las herramientas y las relaciones entre los cuerpos. Desde la era en la q la propiedad no se enunciaba hasta una epoca en la q la propiedad organiza la vida del hombre.

lunes, 22 de diciembre de 2008

la vida vuela



La vida vuela, nada se conjetura sobre si mismo, nada logra ese puto estado puro en el q podriamos decir ver vestigios de lo q en un tiempo se llamo “vida”. El mundo te lleva a lineas dormidas, cuando buscas explotar encontras territorios explotados, encontras gente ya muerta con sus cabezas explotadas todavia volando bajo la triste tierra. La vida, recelosa, cada vez es mas esquiva, cada vez desdeña mas a los tristes hombres. Realmente triste se debe ser para escapar a la vida, poblaciones q nos pueblan aunq no digamos nada, aun mas de echo si no decimos nada. Ya no encuentro CsOs ni organismos, solo fetos de cuerpos organelisados en tristes estratos incompletos, sus poblaciones como sus territorios son incompletas, deformes, ni caminan ni vuelan, apenas reptan y babosean sobre estepas incompletas cayendo en agujeros sin fin, muerte absoluta. Es posible acaso alguna produccion interesante ya? Es posible acaso encontrar un resquisio de mezeta, una pequeña fraccion de estepa libre de territorializaciones? Algun rebaño de ovejas descarriadas en la negrura de una tormenta de arena bajo un huracan de incertidumbre y axiomas.. no pido mucho, lo q sea, migajas.

Tanta vida muerta, tanta pudredumbre en la carne aun latente, pero no puede ser q solo eso exista, tiene q haber algo mas. Lo hay, tengo fe, si no fuera asi ¿Para q vivir o morir? Porq no entregarse a la cria de cerdos en israel? O a la quema de poblaciones vietnamitas q residen bajo un manto rojo de “libertad”? Nada importa, sui generis de la organicinia. Radioactividad generica, agenciacion pura,.

Pequeños seres, tristes y deformnes buscan resabios de amor o incluso piedad entre sus seres “queridos”. Como puede algo ser tan triste? Como puede algo vivo no levantarse en sus propios pies darse vuelta e irse caminando? Q clase de aberraciones hemos creado q nos meten en pequeños multiplos de nada? Viendo esto se nos muere la poca esperanza de encontrar vida no patetica, vida q meresca algo mas q las migajas del plato de los inmortales, q meresca q la levantemos con nuestros propios brazos y piernas para llevarlos aun mas arriba nuestro, y si no logramos esto morir en nosotros mismos, reveer el plan y volver a atacar, jamas dejar q un puto axioma nos convierta en engranajes de una ciudad de gris estupor, de vida estatica captada para su mejor preservacion. La vida solo es cuando se atropella a si misma contra una pared de ladrillos, cuando se arremolina en un tacho de basura, cuando lagrimea bajo las bolas de algun perro callejero, ojo, solo callejeros.

Ya no existe casi la vida por si, la vida por el otro, por la otra, por lo q sea q tengas enfrente q se mueva y tenga alguna forma de frotarse con nuestro propio organismo lo suficientemente intenso para producir girones de vida en el interior de un ser q muere, q es subsumido apenas abre sus ojos, y por eso prefiere dormir, no ver, esperar la muerte en un alejado callejon, con una leve brisa q le acaricia la cien, y una navaja bajo la axila izquierda. Listos para matar, para matar lo q ya esta muerto, la carroña de la carroña. La lisonja del pavoneo, conceptos flotantes en territorios rizomaticos. Pequeñas frases, pedazos de enunciados, de los q debemos componer un mundo de titeres de trapo q parecen barcos hundidos mas q marionetas.

Como podria mostrar piedad ante tal tristeza de la carne? Ante tal pudredumbre? Como no escupir en la ya triste cara a la desesperacion de los animales de cloacas q se autoimponen como “ejemplos de vida”? Ejemplos de q la puta q te pario? Ejemplo de lo triste y subsumible q es un ser cuando se discursa a si mismo, Ejemplos de lo axiomatizable de sus practicas, de la territorializacion sobre la vida misma, de la construccion de grandes torres de papel sobre lo q deberia ser una o talvez dos hormigas trabajando por su colonia. Mas alla de la existencia de una hormiga reina, mas alla de una hormiga q promueva la vida entre ellas. Ya la vida sabra tomar su rumbo, ella sola podra reivindicarse atacando con todas sus fuerzas el triste pedestal sobre el q el hombre se para a si mismo.

Hombre, criatura vil, capaz de pequeñas alteraciones en la realidad, como el fuego o sus “viviendas”, Capaz de artilujios discursivos q lo superan y llegan a dominar sobre el, q le dejan sin poder sobre si mismo mas q el q ellos ahora disponen para su vida, pero estos no estan vivos.... la muerte reina sobre la vida, estratos de abono gobiernan los cielos de los hombres. Sin embargo estos levantan la vista y lo adoran, le crean alabanzas y se regodean en un gran festin de mierda (literalmente) en el q los cerdos rien desde su superior barro defecando en las cabezas de los ilusos hombres. Quienes agradecen esta “bendicion”.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Reglas



Amor, amistad, reserva, querer, palabras q definen muchas cosas según algunos. Sin lugar a dudas obturan muchas practicas, reglamentan gran parte de los discursos generados; De una habitacion a otra un cuerpo puede generar cosas opuestas. Como quien practica el masoquismo en el 8vo piso para ir a dar mas tarde en el 2do el beso de buenas noches a su esposa sintiendo q su vida es tranquila, q logra un balance. Este hombre esta completamente reglamentado, no puede escapar a estas reglas de matrimonio y amor legal. Sin embargo esta reglamentacion a la q el se entrega en periodos de sonrisas, mas alla de quien sonria realmente, no sirven para la vida q le es inherente. Al verse en un sistema practico reglamentado este deja q el poder del reglamento cresca, jamas podra ser dominado por las reglas, no completamente. Desde las iglesisas en las q bailan con serpientes para alejarlas de la imagen demoniaca q acarrean, hasta aquel niño q come tierra o aquella curiosa criatura q quema hormigas en un barrio perdido de la metropolis. Todo escapa, la vida es multiple, aunq el hombre haya creado todas sus reglas y discursos obturadores q se reproducen a medida q se generan y crecen con increible velocidad, y cuando las cabezas se juntan, exponen sus deseos y aprenden a desear definir, es indetenible, los cuerpos estan contaminados de santidad. La salud y el bien los llenan, lo correcto reina en su vida, no importa q es lo correcto, no importa si es correcto tomar leche en las mañanas o vengar la muerte de un perro matando al conductor q lo atropello. Asi un cuerpo mas muere, o por lo menos en ese camino se mete, el deseo lo lleva a descubrir lo q le falta, o este cuerpo dice buscar lo q desea, se lo alienta a desear, se lo pone en el foco para q diga..... “yo deseo, por lo tanto soy uno de ustedes, pero soy uno.. no hay nadie q desee asi, asiq quieranme y reglamenten mi vida, obturen mis practicas a cambio de las intensidades q su cuerpo producira en mi durante un tiempo, y q mas tarde buscare en otro lado. No esperen q ame, ya q yo soy el q desea, los puedo querer, pero mi amor es vivo, y como tal se escapa a sus reglamentaciones, cuando se le ofrece el trato q yo acepte, rehusa y relincha rompiendo el bosal q se le puso con cariño, corre libre, no se lo puede encausar, por lo menos no por mucho tiempo..”
A medida q crecieron las reglas crecieron los reglamentadores, ya q solo aquel q genera reglas puede ser tomado como un gran hombre, solo aquel q reglamenta la mayor cantidad de espacios y por lo tanto produce flujos de produccion en el mundo es admirado. Solo el q reglamenta, sin darse cuenta q todos se reglamentan, pero q nadie puede reglamentarlos, nadie ve, nadie escucha, solo pueden ponerse la venda de las representaciones en los ojos y moverse ciegamente de la cocina al baño, completando su ciclo de vida. Pero la vida no se mueve en ciclos, ella salta y corretea entre los arboles, desentierra y planta a su paso, renueva el vigor de los campos, las mezetas gozan de un riguroso brillo, aunq tengan q correr rios de sangre para q las reglas no la dominen.
Asi nace en el mundo el material cinematografico, la vida surge de entre las construcciones de letras, escapa por una ventilacion y todo aquel q la capta desea preservarla, reproducirla, pero no como vida sino como imagen de vida, como representacion..... “miren, yo vi la vida... y se las mostrare fielmente, pueden creerlo, solo deben depositar aquí el precio de la entrada y podran ver cosas q nunca jamas viviran, porq son vida, y ustedes estan todos muertos. Asiq vean y maravillense con esta sucesión de imágenes y sonidos, cuadro por cuadro los capturare, sus percepciones estaran reglamentadas por mi durante las proximas 2 horas, asiq preparense para dejarse cojer. Ustedes relajense y dejen q entre esta quimera, q acabe adentro suyo y geste en ustedes un feto de regla, un organo q jamas terminara de desarrollarse como tal, algo mas muerto q vivo q solo sabra reproducirse. Es como ustedes, asiq no pueden rechazarlo, es su hijo, esta echo a su imagen y semejanza, como dios.”
Asi una pequeña A se convirtio en una gran cantidad de obturaciones, una simple e inocente A, a quien le ah hecho algun mal alguna vez una pequeña A. Sin embargo en su nombre han muerto millones, Por preserver la integridad y llevar hasta las ultimas consecuencias la “verdad” q desprende esta construccion de representaciones estamos dispuestos a matar a todo aquel q no comprenda su grandeza. Despues de todo asi reglamentamos la vida, le sentamos en un pupitre y le enseñamos durante toda la mañana y a veces toda la tarde, como se reglamenta el mundo, como funciona una regla y q si esta se deja de lado, el caos aflorara. Todos ven, claro, q la regla solo es mientras se mantiene, mientras ninguna practica la transgrede, sin embargo desde hace no mucho hay una preocupacion aun mayor rondando las cabezas regalmentadoras. El “pensar” en romper las reglas, aquí es donde se realizan los mas grandes estudios bio-psico-socio-antropologicos. Esta capacidad de construir sobre las construcciones, y llegar a una reglamentacion q exceda a las reglamentaciones anteriores es el mayor temor de la ley de nuestra era, nadie debe romper la ley, todos pueden manejarla como se les cante el orto, pero cuando se la rompe se debe aislar del juego al sujeto causante de este exceso. Solo aislando su capacidad constructiva se impedira q el virus “vida” se extienda entre la poblacion.
“Este virus atenta contra toda la sociedad –dira todo buen reglamentador-, si dejamos libre a este cuerpo q hoy a practicado sacrilegamente, pronto todo el sistema axiomatico en el q base MI vida se caera, y el orden establecido se derrumbara. Los circuitos de produccion ya establecidos mutaran en formas menos productivas, la ganancia bajara y la vida capital, a la q tanto hemos construido y tantos años y sangre nos ha tomado reproducir hasta q esta sea su unica funcion, no tendra mas remedio q resignarse a obedecer a la vida, a este ser caotico q revolotea por los campos del hombre como una mariposa q escapa a toda red infantil q intente meterla en un frasco con agujeritos. Asi no podemos prosperar, asi no podemos ahorrar y comprar un mejor futuro jovenes, resignen su vitalidad inherente, maten todo resquicio de la ezquisofrenia instintiva y acepten la logica del yo, sean subsumidos en la gran maquina de ganancia, ya encaminados no podran detenerlo, su vida seguira nuestro cauce o morira bajo un puente en la avenida mas transitada.”
Se intenta matar cualquier exceso, cualquier fuga, esto no significa q se lo haga, la vida siempre excede, pero estos excesos no son tan seguros, aunq sean talves la unica salida, si no se conducen hacia una fuga continua e indeterminable todo lo q se desterritorialize sera territorializado por las aplanadoras y el concreto de nuestro tio el capital. El tio ve en todo exceso una oportunidad para explotarlo y producir una ganancia, asi los millones corren, y la vida vuelve a morir, cada fuga es subsumida, cada dia la vida muere solo para intentar renacer en un pequeño suburbio en la ciudad luz. Ya sea quemando autos o apagando la lamparita para ejercer practicas sexuales q no deben ser vistas por un hombre algo reglamentado porq despertarian en el una guerra entre su vida y sus reglamentaciones, y si bien la posibilidad de una nueva fuga se plantea tambien se le brinda la oportunidad a una reglamentacion de ganar una batalla y arremeter con mas poder, con mas territorio bajo su mando. Ahora, q debemos hacer, plantear guerras parece ser nuestra unica alternativa para crear algo vivo, peligrar al borde de una muerte productiva parece ser el momento en el q podemos decir, “eh ahí mi vida, al borde del abismo, como una paradoja, una verdad equilibrista q solo puede ser juzgada en funcion de sus destrezas pero jamas debe ser sometida a dicho proceso, porq si sobre ella se comienza a construir se la mata, se le cortan las piernas para ser analizadas en algun lejano laboratorio europeo, la cabeza se divide en dos y se escanea cada capa de neuronas para analizar como pudo algo q cada cientifico posee generar movimientos tan bellos y graciles, el cuerpo se descuartizara, cada organo se vera por separado, se lo diferenciara de los otros cuerpos en los archivos, se lo reorganizara y se construiran sobre el leyes q seran probadas solo cuando medio millon de cuerpos sean descuartizados y analizados. Asiq no dejemos q esta vida muera, no estos pequeños girones, no los analizen, son mios, es mi poduccion, oh.... demasiado tarde, los pise sin darme cuenta.”

miércoles, 17 de diciembre de 2008

construcciones



Él iba caminando como todos los días, por la calle que caminaba todos los días, pensando en las mismas cosas que todos los días. Alguna canción que nacía en algún rincón de su cabeza y trepaba hacia abajo por sus neuronas hasta alcanzar lentamente la garganta, y obligarlo a cantar alguna fracción, si no toda entera. Cuando repentinamente nota algo frente a el, en una leve línea diagonal hacia la derecha, pero frente a sus ojos en fin.
Con una figura que oculta su belleza al ojo que no sabe observar, sus movimientos exceden una destreza ligeramente conocida, tal ves la haya visto mil veces, tal vez es la primera ves que cruza algo por el estilo. Pero él es un observador, como pocos, define en sus horas nocturnas postrado en una cama con ya demasiados años y telarañas, él observa la belleza que revolotea como fuegos fatuos a su alrededor. Y así comienza la construcción, esa figura domina su mente, todas las otras voces se apagan, los cantantes escuchan, los libros se cierran, los juegos se convierten en maquinas constructoras. Sobre ella él articula mil palabras, sobre sus deseos mas altos y sagrados como sobre los más bajos y sucios, sobre sus formas con la gente que conoce, con la gente que no conoce, la construcción es larga y podría ser infinita si el tiempo se lo permitiese. Sobre la verde grama que crece en las mezetas de la carne se elevan grandes edificios hechos con palitos de helado y topolino, a costa de sacrificar todo lo naturalmente sensual él construirá grandes conglomerados, parques industriales, empresas de colectivos, almacenes, una corte suprema, incluso algún que otro cabaret.
De repente el juego debe cambiar, las edificaciones caminan rigurosamente alineadas, pero él, esquivando cuerpos sin vida a sus ojos, acelera levemente su paso, es el momento de mostrarse. El momento de observar y construir a concluido, ahora desea ser representado, desea jugar un papel activo frente a toda esa maquina que produce intensidades que el mismo creo. Por un momento observa el rostro, cuando esta a su lado; Su paso esta exactamente calculado para darle tal vez hasta 40 segundos para mirar su rostro. Observa con la rapidez del lince sus rasgos. Por la forma de su boca y la comisura de sus labios juraría deducir que palabras suele enunciar, con su ojo descubre que tanto llora y la compasión con la que puede mirar, en sus cachetes mide la cantidad de besos que da al saludar por día, en sus pómulos ve él rustico maquillaje que se aplica, apenas para ser aceptada en el mundo cosmético del espectáculo. Así su deseo crece, escucha como este grita por ser llevado hasta sus últimas consecuencias, lo ve saltar, lo siente empujarle la espalda y olfatea el hedor del cazador que emerge desde sus entrañas. Pero también la siente a ella, la ve alrededor del mundo, entre cataratas y desiertos, la escucha gritar y cantar a toda hora del día, huele el aroma que ella genera, el dulce aroma por el que daría todos sus sentidos menos su olfato, a cambio de una eternidad sintiéndolo, siente el sabor de sus labios, de sus pechos, de sus piernas, de todo su cuerpo, lo siente desde la puna de la lengua hasta el fondo de la garganta, también juraría haber percibido el roze con su piel, ni la seda mas fina podría competir con esta suavidad, así el a sentido cada detalle de ella. Con esto a formado a quienes pueblan la ciudad que se había construido sobre sus caderas, ahora es una ciudad que alberga un movimiento atrozmente veloz, teme que este movimiento lo exceda y domine para finalmente dejarlo medio muerto en un callejón donde solo se encuentran el y la sevillana clavada en sus costillas.
Llego el esperado momento, la pasa, sin perderse él ultimo vistazo de reojo por supuesto, levemente se va posicionando delante de ella, esta seguro que es visto, observado, que sobre el se están construyendo cosas en este mismo instante. Durante una cuadra y media el siente en sus espaldas el creciente peso de una ciudad, con los grandes rodados recorriendo sus calles empinadas, el ruido de los frenos y las bocinas lo ensordecen, las luces de neon lo enceguecen, el humo contamina su nariz y solo huele el azufre y el smog, su piel es azotada por los fríos inviernos y los cálidos veranos en las calles del centro, en su estado de obnubilación sensorial recorre metro ras metro, siempre con el paso firme, se va alejando de ella lentamente, olvido regular la velocidad para mantenerse sobre los ojos de su ciudad, el cuerpo no siente, la ciudad camina, no habla, no escucha, no ve, solo camina.
Al llegar a una esquina descubre que a descuidado su estrategia, que se ha visto envuelto en un remolino constructivo y a olvidado todo, se da cuenta principalmente cuando un hombre lo detiene a punto de ser atropellado por un colectivo. “Señor, ¿esta bien? Parece desorientado.” No responde, solamente gira la cabeza buscando su deseado paraíso metropolico, y ve como este cruza la calle alejándose de el, pero el no va para allá, es una lastima perder tanto trabajo, tanto movimiento. Nada paso, nada pasa, la sensación de muerte vuelve a sus entrañas, Pero a decidido ya no debatirse a sí mismo en busca de porque carajo no le dijo algo, o no fingió tropezar para rozar su piel, o algo, simplemente decidió aceptarla como una construcción mas, un amor que nunca fue. Diariamente él construye y puebla mil ciudades, millones de barrios se pierden en el olvido casi tan rápido como se formaron. ¿Podría llamarse vida a esta empresa constructiva? ¿Es esto lo que todas las propagandas promueven al decir elige, desea, sé?
Lo duda, una construcción así solo le prueba la poca importancia que puede tener en un mundo lo que construya desde su sujeto. Toda construcción que guarda en si y evita que esta genere cualquier tipo de acción que implique otro cuerpo, solo tiene por destino morir en soledad, no por eso dejara de hacerlo, diariamente seguirá esta construcción, esporádicamente construirá en conjunto, otras veces construirá en nombre de alguna empresa, y solo producirá ganancias o despidos. Construirá con todo prácticamente, desde los caracoles del lago de Palermo hasta una ola de tres metros que arrasa una zona lejana del mundo, con todo lo que se le cruce en el camino el construirá grandes edificios de plástico y papel. Es lo que siempre le enseñaron a hacer, nunca nadie le pregunto realmente si desea construir, todos asumen que él lo desea, que todos lo desean. “Como no va a desear construir -diría espantado algún doctorado en psicología- si la base de su ser es la construcción. Un ser humano que no desea construir es un renegado, no desea ser parte de la sociedad que hemos construido, frente a este caso tenemos solo dos caminos a seguir. 1, medicarlo, le daremos tantos comprimidos que deseara construir solamente para dejar de consumir medicamentos, o 2, encerrarlo, apartarlo de toda la sociedad, solo así evitaremos tener dando vueltas mas gente que no desee construir. Solo con estos métodos evitaremos que el virus del no-deseo se propague por el mundo, después de todo el ser humano se diferencia del resto de los animales porque DESEA. Si no fuera por esto no seriamos mejores que un cerdo o un perro callejero, y nosotros somos mejores, nosotros construimos, esa capacidad nos pone en un plano superior de la evolución. Esta habilidad tan gloriosa nos da derecho a tomar lo que queramos para nuestras construcciones, a utilizar lo que deseemos y adulterarlo como deseemos, ya que nosotros deseamos, y el simple hecho de hacerlo nos da derecho a hacerlo. Si algún día un caballo decidiera construir su propio establo lo dejaríamos, si bien el caballo debería ser capaz antes de juntar suficiente dinero para comprar la propiedad y los materiales de construcción nadie se lo impediría. Ya que todo ser que desea es capaz de tener propiedad privada, es otro derecho inalienable del deseo, sino, nunca estarían satisfechos nuestros deseos.”
Frente a esto debe el hombre crecer, esta es la ley de esta era, ley que el mismo a formado por millones de año a costa de interminables litros de sangre y barro. Este hombre vive en muchos cuerpos, come una infinidad de cosas distintas cada día, se pasea por todas las calles de la ciudad, observa todos los detalles del mundo y siente todo olor posible, tan solo para construir sobre ellos interminablemente, esperando algún día construir algo tan grande que satisfaga su deseo. Sin embargo la carencia es una de las leyes básicas del deseo, si no le faltara no desearía, y esta es la instancia necesaria para que el hombre sea superior a todos los demás seres vivos. El día que el hombre este satisfecho, se revolcara con los cerdos en el barro y comerá el pasto con las vacas y ovejas, ese día el hombre abrazara a la vida y dejara de construir sobre ella las pesadas edificaciones que la aplastan.